El álbum Invisible (1995) es considerado por muchos la obra cumbre de La Ley. Tras la trágica muerte de su fundador y principal compositor, Andrés Bobe, la banda se reinventó con Pedro Frugone en la guitarra y Rodrigo Aboitiz de regreso en los teclados, logrando un sonido oscuro, sofisticado y místico que los consolidó a nivel internacional.
Tras años de espera, el disco finalmente recibió un tratamiento oficial en vinilo a finales de 2025.
Esta edición es un 2 LP (doble vinilo). Al dividir las canciones en cuatro caras, el surco es más amplio, lo que permite una mejor respuesta de bajos y una separación de instrumentos más clara que en el CD original. Los fans destacan que temas densos como «Animal» o «Fausto» adquieren una atmósfera mucho más envolvente.



