«Una niña hecha de libros» es un álbum ilustrado por Oliver Jeffers sobre una niña que proviene de un mundo de historias y viaja a través de un mar de palabras para invitar a un niño a vivir aventuras literarias. El libro, con fondos tipográficos de Sam Winston basados en clásicos infantiles (La Isla del Tesoro y Alicia en el País de las Maravillas), es un homenaje a la lectura y la imaginación, y se destaca por su lenguaje poético y sus ilustraciones, que invitan a los lectores a sumergirse en el placer de los libros y la creatividad.
Busca estimular el placer por la lectura en los más pequeños y recordar a los adultos el poder de la imaginación.
Se presenta como una obra para reflexionar sobre el papel de la lectura en el desarrollo de la creatividad y como un refugio frente a la distracción.



